Puede que estos dos últimos días de rodaje hayan sido de los más duros que he vivido. Solo ha faltado rodar de madrugada para que lo tuvieran todo: retrasos, efectos, planos que no había manera de enfocar, fiebre y mocos... Pero ha merecido la pena.
Todo empezó con dos horas de viaje hasta Segovia, aunque valieron la pena todos y cada uno de los kilómetros que nos separaban de nuestro destino, porque en esa casa daba igual donde pusieras la cámara, siempre salían encuadres bonitos. En fin, tras esas dos horas de coche, comenzó la fiesta de verdad: creo que nunca he ametrallado tantos planos por minuto... tampoco recuerdo haberme trabucado tanto con un plano desde mis tiempos de video 8. Pero lo logramos, y es que siempre digo que el más torpe de tu equipo debes de ser tú mismo, que todos tienen que superarte en sus campos (aunque tú tengas que saber un poco de todo): el equipo está trabajando tanto y tan bien, que no hago nada más que preguntarme cómo puede ser que tenga tanta suerte.
Y los actores... ¡Ay, los actores!... No es que estén bordando sus personajes, es que ellos SON los personajes. Ángela, Jesús, Null, Alba, Sergio, Lucía, os quiero mucho, muchísimo... si estos días he sido seco o he estado poco comunicativo, jamás, pero jamás, ha sido por vuestra culpa: ha sido el catarro.
lunes, 17 de octubre de 2011
jueves, 13 de octubre de 2011
PENSAMIENTOS EN RANDOM MODE
Durante las primeras dos semanas de rodaje, los cinco días laborables que precedían al fin de semana (recuerdo a los lectores despistados que solo rodamos en sábados y domingos) se me pasaban excesivamente rápidos: no me daba tiempo nada y me aterrorizaba la llegada del momento en el que tenía que decir acción, porque tenía la sensación de que todo se escapaba a mi control (y eso que se ha tratado de 4 días de rodaje súper sencillos, con escenas bastante controlables y jornadas muy asequibles... a pesar de algún madrugón). Pero, en esta tercera semana, se han cambiado las tornas: los cinco días laborables por fin se han convertido en ese incómodo periodo de tiempo que precede al rodaje, verdadera razón de mi existencia. No es mi primer rodaje finsemanero, pero sí el primero en el que me acojonaba la llegada de los días de rodaje... es genial tener la sensación de que eso ya pasó; sentir que somos los miembros del equipo los que controlamos a la película, y no al revés.
Tras una preproducción llena de antiguos y queridos colaboradores que declinaban la oferta de unirse a este nuevo enloquecido proyecto, estoy encantado con la "gente nueva" que se ha apuntado (y con los pocos "viejos" que sí han querido repetir, por supuesto). Me hace feliz ver que no soy el único loco que anda por el mundo, capaz de sacrificar su tiempo de descanso por una película de bajísimo presupuesto ¡Y QUE NI SIQUIERA ES UN PROYECTO PERSONAL SUYO!... No sé si yo sería capaz del nivel de sacrificio que están haciendo muchas persona por una película que "no es mía": están ahí, al pie del cañón, si cobrar un duro, haciendo labores casi invisibles, pero vitales para que el rodaje avance (y es que el rodaje está avanzando, porque este fin de semana superamos una cuarta parte del plan de rodaje). Mil gracias a todos los que estáis trabajando conmigo para que la Señorita Pájaro dé las buenas noches...
Este fin de semana, como ya comentaba ayer, rodamos algunas de las escenas más importantes de la peli, y tengo muchas ganas de encararlas. Me apetece mucho trabajar por primera vez con Alba, Sergio y Lucía, así como repetir con Jesús y Nüll (todos se incorporan al rodaje este fin de semana)... y, por supuesto, también está Ángela, que la semana pasada me convenció al 100% de que es la elección perfecta para interpretar a Sonia... Ángela, cielo, si no te doy instrucciones entre y toma y toma es que lo estás haciendo perfecto y no hay nada que modificar.
Tras una preproducción llena de antiguos y queridos colaboradores que declinaban la oferta de unirse a este nuevo enloquecido proyecto, estoy encantado con la "gente nueva" que se ha apuntado (y con los pocos "viejos" que sí han querido repetir, por supuesto). Me hace feliz ver que no soy el único loco que anda por el mundo, capaz de sacrificar su tiempo de descanso por una película de bajísimo presupuesto ¡Y QUE NI SIQUIERA ES UN PROYECTO PERSONAL SUYO!... No sé si yo sería capaz del nivel de sacrificio que están haciendo muchas persona por una película que "no es mía": están ahí, al pie del cañón, si cobrar un duro, haciendo labores casi invisibles, pero vitales para que el rodaje avance (y es que el rodaje está avanzando, porque este fin de semana superamos una cuarta parte del plan de rodaje). Mil gracias a todos los que estáis trabajando conmigo para que la Señorita Pájaro dé las buenas noches...
Este fin de semana, como ya comentaba ayer, rodamos algunas de las escenas más importantes de la peli, y tengo muchas ganas de encararlas. Me apetece mucho trabajar por primera vez con Alba, Sergio y Lucía, así como repetir con Jesús y Nüll (todos se incorporan al rodaje este fin de semana)... y, por supuesto, también está Ángela, que la semana pasada me convenció al 100% de que es la elección perfecta para interpretar a Sonia... Ángela, cielo, si no te doy instrucciones entre y toma y toma es que lo estás haciendo perfecto y no hay nada que modificar.
Juanjo Ramírez (uno de los viejos colaboradores que repiten) haciendo
una perfecta interpretación del espíritu del rodaje
miércoles, 12 de octubre de 2011
EL TERREMOTO Y LA BOMBONA DE OXÍGENO
Se supone que hoy íbamos a rodar, pero al final no ha sido posible... mejor, que así puedo terminar de organizar todo lo que necesito tener organizado para este fin de semana, en el que rodamos dos de las escenas más importantes de la película: el principio y el clímax.
Creo que fue Cecil B. De Mille quien dijo que "una película debe comenzar con un terremoto y de ahí ir para arriba".
Creo que el principio de la Señorita Pájaro es una de los mejores escenas que he escrito: seca y violenta, como un puñetazo en las tripas, arriesgada a nivel técnico, sienta el tono de toda la peli y esconde una de las claves más importantes para entender toda la trama. No es una escena que se pueda quedar a medio gas, tiene que salir lo más perfecta posible (ya sé que se supone que eso tiene que pasar con todas las escenas de la peli, pero cuando trabajas sin dinero y sin tiempo, tu margen de tolerancia con los errores crece un poco), y es que es lo primero que van a ver los espectadores, lo que va a hacer que quieran seguir mirando a la pantalla... o que se piren a su casa a hacer cosas más interesantes, como mirar a un caracol cruzar la calle.
Aquí, el margen de tolerancia es CERO.
Y luego está el clímax, que es largo, complicado, excesivo y loco como él solo... estoy un poco más tranquilo con éste que con el principio. Spielberg le dijo a Peter Benchley sobre el inverosímil (a ojos del autor de la novela) final de "Tiburón" que "si tengo a la gente interesada en la historia durante dos horas, se creerán cualquier cosa que les cuente en los últimos cinco minutos". Vamos, pienso que, si todo va medio bien, el final va a colar, porque la gente estará pillada con la trama, sentirá cosas por los personajes y no querrá que les pase nada malo... pero espero que esa tranquilidad, en vez de hacerme descuidado, me haga estar cómodo en el rodaje y pueda cumplir con lo que se espera de mí en estos dos días.
Va a ser un fin de semana intenso... y vamos a darlo todo y a pasarlo bien, que es la base de todo esto.
Creo que fue Cecil B. De Mille quien dijo que "una película debe comenzar con un terremoto y de ahí ir para arriba".
Creo que el principio de la Señorita Pájaro es una de los mejores escenas que he escrito: seca y violenta, como un puñetazo en las tripas, arriesgada a nivel técnico, sienta el tono de toda la peli y esconde una de las claves más importantes para entender toda la trama. No es una escena que se pueda quedar a medio gas, tiene que salir lo más perfecta posible (ya sé que se supone que eso tiene que pasar con todas las escenas de la peli, pero cuando trabajas sin dinero y sin tiempo, tu margen de tolerancia con los errores crece un poco), y es que es lo primero que van a ver los espectadores, lo que va a hacer que quieran seguir mirando a la pantalla... o que se piren a su casa a hacer cosas más interesantes, como mirar a un caracol cruzar la calle.
Aquí, el margen de tolerancia es CERO.
Y luego está el clímax, que es largo, complicado, excesivo y loco como él solo... estoy un poco más tranquilo con éste que con el principio. Spielberg le dijo a Peter Benchley sobre el inverosímil (a ojos del autor de la novela) final de "Tiburón" que "si tengo a la gente interesada en la historia durante dos horas, se creerán cualquier cosa que les cuente en los últimos cinco minutos". Vamos, pienso que, si todo va medio bien, el final va a colar, porque la gente estará pillada con la trama, sentirá cosas por los personajes y no querrá que les pase nada malo... pero espero que esa tranquilidad, en vez de hacerme descuidado, me haga estar cómodo en el rodaje y pueda cumplir con lo que se espera de mí en estos dos días.
Va a ser un fin de semana intenso... y vamos a darlo todo y a pasarlo bien, que es la base de todo esto.
Los secretos dicen: "¡¡Diviértete!!"
domingo, 9 de octubre de 2011
DÍA 4
Hoy hemos matado a tres mujeres guapísimas... diversión en estado puro, vamos.
Mil gracias a Ruxandra, Jimina y Ayelén por venir a hacer de víctimas anónimas.
Además, hoy ha habido otro detalle simpático: mientras rodábamos un plano, nos giramos y vemos esto en la pared de la habitación:
Mil gracias a Ruxandra, Jimina y Ayelén por venir a hacer de víctimas anónimas.
Además, hoy ha habido otro detalle simpático: mientras rodábamos un plano, nos giramos y vemos esto en la pared de la habitación:
La Señorita Pájaro...
Me lo tomaré como una buena señal.
sábado, 8 de octubre de 2011
DÍA 3
Bueno, hoy teníamos que ir deprisa... y lo hemos ido.
Según el plan, el rodaje iba a ser entre las 8 y las 12 de la mañana, pero, por causas ajenas a la empresa, queríamos terminar antes (y yo me había comprometido cuando menos a intentarlo con algunos miembros del equipo). El caso es que, nada más empezar, hemos hecho un retraso de una hora... y me he empezado a agobiar mucho, mucho, mucho. Las cosas a veces vienen de esa manera y yo tiendo a crecerme con esas mierdas (aunque no me entusiasman), así que, cuando por fin hemos empezado a grabar, hemos cogido un ritmo muy potente y se ha podido cumplir con la promesa... aunque un cierre que no se podía abrir lo mismo ha fastidiado el invento.
Y la pregunta es ¿además de ir deprisa, ha quedado bien la cosa?... pues sí, bastante: Chema, Ángela y Silma han estado magníficos aún con el tiempo mordiéndonos el trasero. Esto me hace pensar que, cuando haya días más puñeteros, con menos tiempo y más presión aún, podremos cumplir con el insensato plan de rodaje que han preparado en producción... espera un momento... si he sido yo.
Según el plan, el rodaje iba a ser entre las 8 y las 12 de la mañana, pero, por causas ajenas a la empresa, queríamos terminar antes (y yo me había comprometido cuando menos a intentarlo con algunos miembros del equipo). El caso es que, nada más empezar, hemos hecho un retraso de una hora... y me he empezado a agobiar mucho, mucho, mucho. Las cosas a veces vienen de esa manera y yo tiendo a crecerme con esas mierdas (aunque no me entusiasman), así que, cuando por fin hemos empezado a grabar, hemos cogido un ritmo muy potente y se ha podido cumplir con la promesa... aunque un cierre que no se podía abrir lo mismo ha fastidiado el invento.
Y la pregunta es ¿además de ir deprisa, ha quedado bien la cosa?... pues sí, bastante: Chema, Ángela y Silma han estado magníficos aún con el tiempo mordiéndonos el trasero. Esto me hace pensar que, cuando haya días más puñeteros, con menos tiempo y más presión aún, podremos cumplir con el insensato plan de rodaje que han preparado en producción... espera un momento... si he sido yo.
domingo, 2 de octubre de 2011
DÍA 2
El primer fin de semana ya ha pasado... dos días menos para acabar el rodaje. Hemos cometido las típicas novatadas técnicas de las primeras jornadas, pero nada que no tenga solución (creo). A nivel interpretetivo, de novatada, nada: Irene y Chema ya me dieron ayer razones más que suficientes para amarlos con locura, pero hoy, además, se nos ha unido el gran Ramón Merlo, que ha bordado su malvado personaje... Cada vez me gusta más dirigir a los actores (creo que lo que hago ya puede empezar a llamarse "dirección de actores").
El equipo se está esforzando un mogollón y estoy encantadísimo con ellos: hoy hemos tenido extras (menos de los que debería, pero maravillosos todos y cada uno de ellos, que han aguantado toda la jornada sin quejarse ni una sola vez), cambios de localización y demás complicaciones (como discos duros que hacen cosas muy preocupantes)... y aún así, hemos acabado una hora antes de lo previsto. Somos unas putas máquinas.
Pero, vamos, ya habrá días en los que no podamos hacer todo lo que tengamos en el planing, ya los habrá...
Ramón Merlo y Chema Coloma dándolo todo
Pero, vamos, ya habrá días en los que no podamos hacer todo lo que tengamos en el planing, ya los habrá...
sábado, 1 de octubre de 2011
DÍA 1
Pues ya hemos pasado el primer día de rodaje... y lo hemos hecho con nota: hemos rodado todo lo que teníamos planificado para hoy ¡Y UNA ESCENA MÁS!
Sí, amigos, así es cómo se tiene que empezar un rodaje...
Y es que en este primer día ha habido escenas intensas, sangre y un desnudo masculino (sí, chicas, aquí hay material para todos los gustos). El equipo es fantástico y los actores, una auténtica maravilla... no puedo nada más que dar las gracias a Chema e Irene, que están que se salen por los cuatro costados del fotograma (ha habido tomas en las que he desencuadrado el plano porque me he quedado embobado mirándolos). ¡Y que contento estoy con mi labor como director de fotografía! Estaba muy preocupado por si iba a ser capaz de conseguir el aspecto visual deseado... y no es por echarme flores, pero lo de hoy ha quedado súper bonito. Lo más raro ha sido el efecto deja vu de rodar alguna escena que ya salía más o menos igual en el corto original (con planos virtualmente idénticos) y notar como, al mismo tiempo, el resultado es completamente distinto: el tiempo que ha pasado entre un rodaje y otro realmente se nota... para bien.
Deseando estoy de encarar el día de mañana, lleno de escenas con extras y grandes espacios que iluminar.
Bueno, que sí, que después de varias entradas llenas de miedo y falta de autoestima, está bien escribir una tan llena de buen rollo y alegría (ya habrá días jodidos por ahí).
Sí, amigos, así es cómo se tiene que empezar un rodaje...
Y es que en este primer día ha habido escenas intensas, sangre y un desnudo masculino (sí, chicas, aquí hay material para todos los gustos). El equipo es fantástico y los actores, una auténtica maravilla... no puedo nada más que dar las gracias a Chema e Irene, que están que se salen por los cuatro costados del fotograma (ha habido tomas en las que he desencuadrado el plano porque me he quedado embobado mirándolos). ¡Y que contento estoy con mi labor como director de fotografía! Estaba muy preocupado por si iba a ser capaz de conseguir el aspecto visual deseado... y no es por echarme flores, pero lo de hoy ha quedado súper bonito. Lo más raro ha sido el efecto deja vu de rodar alguna escena que ya salía más o menos igual en el corto original (con planos virtualmente idénticos) y notar como, al mismo tiempo, el resultado es completamente distinto: el tiempo que ha pasado entre un rodaje y otro realmente se nota... para bien.
Deseando estoy de encarar el día de mañana, lleno de escenas con extras y grandes espacios que iluminar.
Bueno, que sí, que después de varias entradas llenas de miedo y falta de autoestima, está bien escribir una tan llena de buen rollo y alegría (ya habrá días jodidos por ahí).
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