domingo, 12 de febrero de 2012

SEGUIMOS VIVOS

Segunda entrada consecutiva que empiezo diciendo que tengo el blog abandonado... y el caso es que la peli también la tengo un poco abandonada: una vez acabado el rodaje, dejamos reposar todo durante unas semanas, para desintoxicarnos y descansar un poco, pero, cuando se suponía que teníamos que empezar a trabajar en la postproducción, comenzaron a surgir problemas. Mi ordenador ha muerto... Así que, mientras veo la forma en la que puedo conseguir otro, dependo del tiempo libre de otras personas (gracias, Norber) para seguir trabajando en la película (y, normalmente, el tiempo libre de Norber no coincide con el mío). En fin, una putada como una casa de grande, pero el desánimo no va a poder con nosotros, y ahí seguimos.

Ayer, de hecho, estuvimos sincronizando claquetas y revisando cientos de tomas a ver si, realmente, todo lo que rodamos tiene pies y cabeza. Volver a mirar el material algo después de un mes de haber dicho "corten" por última vez hace que lo aprecies como si casi fuera ajeno... y, en cierta forma, lo empiezas a disfrutar de verdad. Mientras veíamos las horas y horas de tomas que conforman los brutos del clímax de la peli, me sorprendía en cada toma, preguntándome si iba a ser posible editarlo incluyendo todos y cada uno de los momentos maravillosos que tienen los actores. Recuerdo el rodaje de aquellas escenas como una nebulosa: fue hace más de tres meses, y yo estaba enfermo mientras grabábamos... hasta 10 personas metidas en un sótano húmedo, con polvo, arena, sangre y momias por todas partes... recuerdo que se iba haciendo tarde y que no avanzábamos... pero resulta que sí que avanzábamos, y que cada toma que hacíamos era más intensa que la anterior... el material es ACOJONANTE.

A ver si esta semana que entra puedo solucionar el tema del ordenador y comienzo a editar ya la peli: ahora mismo, tengo más ganas que nunca.

Esto, por ejemplo, no lo recuerdo...

viernes, 16 de diciembre de 2011

LA VIDA EN PEQUEÑITO

Tengo el blog un poco abandonado.

Retomémoslo para decir que el rodaje principal acabó... a falta de una escena que se supone que se iba a rodar la semana pasada, pero no pudo ser; se supone que se iba a rodar mañana, pero no va a poder ser (vamos, la clásica escena que se rueda unos años más tarde creando todo tipo de entrañables fallos de racord). En cualquier caso, estoy contento. Ha sido una experiencia muy bonita, que me ha dado la oportunidad de trabajar con gente a la que admiro desde hace tiempo y de conocer a gente fantástica: personas que están tan locos como yo para aguantar un rodaje de dos meses y pico... y encima sentirse tristes porque se acaba.

Yo no estoy triste porque se haya acabado, porque, a pesar de sentirlo como "una experiencia muy bonita", odio los rodajes... sí, lo sé, puede ser un problema si eventualmente te dedicas a esto de hacer películas, pero es cierto: lo veo como un doloroso trámite que va entre la pre y la post-producción. Sobre todo cuando no tienes pasta... todo son decisiones de compromiso: raro es el día en el que terminas la jornada con la sensación de que lo que has rodado es mejor de lo que tenías en mente (alguna vez pasa, y suele ser gracias a los actores: lo único positivo que tiene rodar). Supongo que en un rodaje "de verdad" habrá una sensación un pelín diferente... pero me temo que solo un pelín. Vamos, que voy a tener que apechugar con el sufrimiento de decir acción y corten durante mucho tiempo... ya se sabe que sarna con gusto no pica.

Entiendo perfectamente a Robert Zemeckis y su manía de hacer pelis con motion capture o cómo se llame: espacios 100% controlados (sin tener que luchar con vecinos o las inclemencias del tiempo), movimientos de cámara imposibles realizados con facilidad (sin trípodes que hacen tracatraca cada dos por tres), incluso (y que conste que ya he dicho que trabajar con los actores es lo único que me gusta de los rodajes), pudiendo rehacer las interpretaciones en el montaje mucho más allá de lo que Kuleshov jamás hubiera soñado...

 rodando...

En cualquier caso, teniendo en cuenta nuestro presupuesto y las condiciones en las que hemos tenido que trabajar, ha sido un rodaje tremendamente plácido: creo que solo he tenido una salida de tono y me he puesto a gritar a alguien sin motivo (lo siento otra vez, Jorge); creo que solo ha habido un día de trasnochar (y porque empezamos tarde, no porque la jornada se estirara lo indecible); creo que no me he dejado ningún plano vital sin rodar (nada que no se solucione con el museo de los insertos... ya le dedicaré un post, o puede que recicle uno antiguo que escribí mientras montaba "Mí" y que creo que está bastante bien para lo que soy yo escribiendo). En general, todo ha ido bastante mejor de lo que esperaba que fuera a ir.

Y eso ha sido gracias AL EQUIPO... A todos y cada uno de ellos, que, a pesar de mis neuras, de mis atascos mentales por cualquier tontería, de mi absurda manera de llevar una producción, han estado ahí, al pie del cañón durante estos 20 días (sí, solo 20 días de rodaje... repartido en dos meses, pero solo 20 días de rodaje real). Gracias a ellos, a que venían día tras día con una sonrisa en los labios (a veces con legañas y un bostezo, pero siempre sonriendo), no he tirado la toalla en más de una ocasión... si ellos volvían, es que no lo debía estar haciendo tan mal, ¿no?... pues eso.

Porque, aunque odio los rodajes, también AMO LOS RODAJES.

Y es que un rodaje es como la vida en pequeñito: pasas por todo tipo de situaciones, pero en concentrado. En un momento dado, quieres matar a alguien y, al segundo siguiente, te quieres casar con él/ella... un ridículo torbellino de sentimientos y sensaciones que, a pesar de todo el caos y la furia contenida, hacen que esto de hacer películas sea algo más que "hacer películas": hay cosas que no se reflejan en las imágenes que grabas... no, hay cosas que son solo nuestras, del equipo, cosas por las que ninguno de esos pobres infelices que no saben lo grande que es esto del cine jamás pasarán...

Así que quiero dar las gracias a todos los que han compartido la experiencia de rodar "Buenas Noches, dijo la Señorita Pájaro"... y lo hago así, en general, sin entrar en lo personal, porque me aterra olvidarme a alguien.

Sois gente maravillosa.

martes, 29 de noviembre de 2011

NO ME LO PUEDO CREER

Ya estamos preparando el último fin de semana de rodaje... de verdad que no me puedo creer que hayamos llegado hasta aquí... no me puedo creer que se me ocurriera la insensatez de hacer esta película a finales de mayo y que ya estemos acabando de rodarla... no me puedo creer que el equipo no haya desertado a la mitad del rodaje... no me puedo creer que haya tenido los actores que he querido para todos y cada uno de los papeles... no me puedo creer lo mucho que me he divertido (lo mucho que he sufrido, sí que me lo puedo creer)... no me puedo creer que esté quedando medio aparente y todo.

Mil gracias a todos los que estáis haciendo que la Señorita Pájaro sea una realidad.

Me parecía una imagen adecuada...

Ahora mismo ni sé cómo me siento al respecto... estoy tan cansado y tengo tantas ganas de acabar... pero, por otro lado, seguiría rodando y rodando hasta el fin de los días, porque me da más vida que la que me quita.

Bueno, me consuela saber que aún queda la postproducción, que promete emociones tan fuertes (o más) que las vividas hasta ahora.

domingo, 20 de noviembre de 2011

EL RELÁMPAGO EN LA BOTELLA

Ayer fue un día mucho mejor de lo que suponía que iba a ser... conseguimos rodar todo lo que había rodar en un tiempo récord, pero sin la sensación de que no había material suficiente. Como suponía, ELLAS fueron maravillosas... pero el momento más grande del día (y puede que del rodaje) lo tuvo ÉL.

ÉL con ELLA...

Un primer plano increíble, una reacción perfecta, un instante en el que puedes ver en sus ojos todo lo que está pensando...una fracción de segundo, unos pocos fotogramas... el relámpago en la botella.

viernes, 18 de noviembre de 2011

ELLAS

Tengo muchas ganas de que llegue mañana.

Va a ser un día muy duro, porque hemos tenido que meter en una sola jornada lo que en principio estaba planificado para dos... no es la primera vez que lo hacemos (el famoso fin de semana en Segovia), así que no es nada nuevo en este rodaje. No, no es por el volumen descomunal de curro por lo que quiero que llegue mañana... es que están ELLAS... las dos juntas.


Un director tiene que enamorase un poco de sus actrices... y yo lo hago: estoy loco por ELLAS... pero solo cuando son los personajes, ojo, que no haya malentedidos... porque ambas son adorables, porque son maravillosas, porque, cada una a su modo, hacen que esto de sufrir rodando sea menos sufrimiento. Son la razón de ser de todo esto... las tarjetas van a arder dentro de la cámara cuando estén juntas en el fotograma.

Javi, no te lo tomes a mal, que sabes que también te quiero (y un montón, además), pero es que ELLAS son mucho ELLAS.

martes, 15 de noviembre de 2011

¿ESTOY ACABANDO LA PELÍCULA... O LA PELÍCULA ESTÁ ACABADO CONMIGO?


Quedan solo tres fines de semana para acabar el rodaje principal... 6 malditos días, y después ya serán cosas desperdigadas por aquí y por allá (un detalle que se nos pasó en esta escena, un general muy general en esta otra, etc... chorradas y futesas). A estas alturas, me encuentro en una encrucijada, por un lado estoy feliz, porque la cosa ha ido bastante bien hasta ahora: los actores son una maravilla, el equipo se porta genial, no estamos haciendo retrasos... pero por otro lado, acabo casi todos los días con la sensación de que hay una pieza del engranaje que falla: YO.

No es que la esté cagando, pero sí que esperaba más de mí... no en resultados, ojo, que creo que el material que estamos grabando es bastante bueno, sino a nivel de eficacia... estoy metiendo la pata en cosas muy básicas en temas de planificación, lo que en esta recta final puede significar la muerte: por ejemplo, lo de empezar a las 12 de la mañana el domingo fue una CAGADA mayúscula (había que haber empezado antes, para poder parar a comer a una hora normal, y todo hubiera ido mejor, porque no se nos hubieran apelotonado las cosas al final).

El caso es que vamos cumpliendo, y creo que bastante bien, aunque tenga la sensación de que me faltan planos... y es que siempre "me faltan planos"... no es que falten realmente (revisando el story al terminar, normalmente se graba todo... a veces uno o dos de menos, pero nada vital... las chorradas que comentaba antes), es que, a veces, me parece que con lo que estamos grabando no sale una peli, o al menos una peli pintona. Pero eso es FALSO: hay material de sobra y va a salir una peli pintona... pero de eso me doy cuenta cuando dejo reposar el material en mi cabeza: durante el rodaje, todo es caos y desolación... el cansancio no me deja pensar (lo malo es que, por culpa del catarro del tercer fin de semana, me he desfondado mucho antes de lo que esperaba y llevo cansado desde entonces).

Volviendo al ejemplo del domingo... no sé, me parecía que con lo que habíamos grabado, no había material para montar una escena tensa, solo una cosa de 20 segundos a toda pastilla... y dándole vueltas a la cabeza, se me vino a la mente una forma de montar la escena que no es la planificada, algo mucho más pasado de rosca que, además, es mucho mejor (aunque con más curro de postpo).

Y este fin de semana tenemos un día también brutal, en el que hay que grabar el material que en un principio estaba pensado para dos. Me voy a ver en la obligación de fastidiar a los actores, de no permitirles rodar a su ritmo, sino marcarles yo el mío (bueno, el mío no, el que marca el secundero imparable)... ya este domingo tuve que hacerlo, y me siento fatal: no hay nada peor que un actor se vaya con la sensación de que no ha podido dar todo lo que creía necesario, y no porque no haya sido capaz, sino porque no ha habido tiempo... y el director no se lo ha permitido.

lunes, 7 de noviembre de 2011

EL PUNTO DE NO RETORNO

Ya sí que sí hemos pasado la mitad del plan de rodaje... más de tres cuartas partes de la peli rodada.

Y yo estoy hecho mierda... destrozado... me duele todo. Los buenos resultados del rodaje se ensombrecen con pequeños detalles que me minan la moral (son cosas que no comparto con el equipo y que me como yo solo como productor). En fin, si estas mierdas pasan el día 2, las llevas mejor... pero si pasan el día 12, te joden vivo...

Después de este breve momento "delaiglesiano", me voy a centrar en lo bueno de estos últimos días, que ha sido mucho y variado.

Hemos rodado un montón este fin de semana: interiores, exteriores, escenas de miedo y de risa... hemos lidiado con vecinos intransigentes, con la lluvia, con el frío, con el foco, con las sirenas y con los helicópteros, y hemos salido airosos.

El sábado, además de un par de dramáticas escenas que Ángela y Nüll bordaron (como siempre), también tuvimos unos cuantos cameos: Jaime vino a continuar su personaje de policía borde, y le acompañaron los míticos Mario Parra y Gonzalo Navas, que le aportaron a la escena el necesario morro de los que pasan por el rodaje un día, con energías nuevas y ganas de pasarlo bien... me reí mucho. Después, el también mítico Nacho Soler hizo otra pequeña aparición como vagabundo...


Gonzalo, Mario y, en menor medida, Nacho estuvieron implicados en el rodaje de "El Cuervo de las Plumas Blancas", así que me hizo mucha ilusión que vinieran.

El domingo, después de una agradable mañana en la que Ángela nos dio chocolate y en la que sus escenas con Javier fueron sobre ruedas (par de profesionales, oigan), tuvimos que lidiar con ruidos de la calle... y con algunos vecinos no muy amigos de los peliculeros y otras "gentes de mal vivir", de modo que, para tratar de molestar lo menos posible y que no nos pararan el rodaje (así como para dejar la menor de cantidad de mal rollo a los propietarios de la casa que, después de que el equipo se fuera, iban a tener que seguir conviviendo con esos vecinos), nos metimos una caña brutal... y nos rodamos en media hora LO MISMO que en situaciones más cómodas me hubiera llevado dos o tres.

Vamos, que grabamos todo y encima rápido.

El equipo que lo está haciendo posible... y yo.

Tengo unas ganas tremendas de acabar... voy notando el desgaste no solo en mí... me acojona que eso haga que pinchemos ahora que queda tan poco (y con tan poco margen para cambiar escenas en caso de necesidad).

La peli está quedando muy bien, ya hemos pasado el punto de no retorno... hay que acabar con la cabeza alta.

PS: También agradecer a Andrés y Javier Mogán que vinieran a hacer cameos con gabardina, no me olvido de vosotros (aunque sí de tu apellido, Andrés).